sábado

Dos terapias permiten corregir una imagen corporal distorsionada

Afirman que tanto las cognitivas como las farmacológicas son útiles para el trastorno dismorfofóbico

Jane E. Brody
The New York Times

NUEVA YORK.- ¿Existe una parte de usted que odia mirar o trata de esconder ante los demás? Muchos estamos avergonzados o insatisfechos con alguna parte de nuestro cuerpo. Recuerdo que desde los 11 hasta los primeros años de mi adolescencia me sentaba en el colegio con una mano sobre lo que yo creía un bulto feo en mi nariz. Y conozco a una joven de peso normal que se niega a sentarse en el subte porque cree que eso hace que sus muslos parezcan enormes.

Pero ¿qué pasa cuando esta vergüenza por un defecto facial o corporal aparente se convierte en una obsesión o paranoia que inhibe a una persona de concentrarse en el estudio o el trabajo, de tener una vida social normal, o incluso de dejar la casa para ir de compras o al médico? ¿Y si desemboca en un intento de suicidio?

Estos son los desafíos de quienes sufren de trastorno dismorfofóbico corporal (BDD, por sus siglas en inglés), un síndrome conocido desde hace más de un siglo, pero sólo reconocido hace poco por el manual oficial de diagnóstico psiquiátrico. Más recientemente se han desarrollado tratamientos efectivos para combatirlo, y distintas investigaciones han comenzado a revelar sus raíces emocionales y neurológicas.

Un investigador pionero, el doctor Jamie D. Feusner, de la Universidad de California en Los Angeles, halló un patrón en la actividad cerebral de pacientes con BDD que parece ser diferente del de otras personas. Las diferencias se observaron en las áreas involucradas en el procesamiento visual. En la revista The Archives of General Psychiatry, Feusner publicó un trabajo que explica que cuanto más severos son los síntomas, más difiere la actividad cerebral de los niveles promedio normales.

Estos cambios cerebrales podrían ayudar a explicar cómo una persona puede volverse demasiado obsesionada por un aparente defecto en su cara, pelo, piel o forma facial o corporal que los demás tal vez ni siquiera noten, e incluso puede no existir.

Algunos se vuelcan al alcohol o las drogas para tratar de hacer frente a esta angustia extrema. Otros buscan una solución en las cirugías cosméticas, que no logran aliviar la ansiedad y que incluso pueden empeorar el problema, dejando cicatrices donde antes no había nada.

Incluso algunos hombres sufren una forma de BDD llamado trastorno dismorfofóbico muscular: piensan que se ven débiles cuando, en realidad, sus músculos están muy desarrollados gracias a un entrenamiento compulsivo de musculación.

La doctora Katharine Phillips, profesora de psiquiatría en la Escuela Médica de Brown, es quizá la mayor autoridad en BDD. En una entrevista, describió qué tan incapacitante puede volverse este desorden para aquellos que pasan horas frente al espejo tratando de "arreglar" su "pelo horroroso" o de disfrazar una mancha en su rostro que sólo ellos pueden ver. Hay quienes no saldrán de su casa a menos que puedan tapar completamente su cara y cabello. Y los que se aventuran a salir sin enmascarar el área afectada a veces huyen y se esconden cuando creen que alguien los está mirando fijo.

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viernes

El noviazgo protege de los problemas mentales y de la obesidad

* Mejora la salud mental y reduce el sobrepeso, pero no otras enfermedades
* El noviazgo tiene ventajas similares a las halladas en estudios sobre el matrimonio

PATRICIA MATEY

MADRID.- En los últimos años, la ciencia ha atribuido al matrimonio 'bien avenido' numerosas ventajas mentales y físicas. Los estudios acumulan evidencias que constatan que ambos cónyuges tienen menos niveles de depresión, ansiedad y estrés psicológico que los solteros. Y no sólo eso, los hombres y mujeres casados suelen beber menos alcohol, conducir de forma más segura, fuman menos y, por lo general, se sienten en mejor forma que sus congéneres que viven en solitario.

Ahora, un grupo de investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Florida (EEUU) acaba de llevar a cabo una investigación que constata ventajas similares para los estudiantes universitarios que mantienen un noviazgo.

Scott Braithwaite, autor principal del ensayo, y su equipo han señalado que el estudio "examina si la salud física y mental varía en función de la relación romántica no matrimonial y si este tipo de relación también protege de las conductas de riesgo. Puede que el efecto protector del matrimonio en relación a los comportamientos de riesgo se inicie antes, durante el noviazgo".

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martes

El sexo dos veces por semana ayuda a evitar problemas cardíacos

Una investigación norteamericana aseguró que los hombres que mantienen regularmente relaciones sexuales tienen un 45% menos de posibilidades de desarrollar afecciones cardiovasculares

El estudio fue realizado por científicos de New England Research Institute de Massachusetts, y publicado en la revista especializada American Journal of Cardiology. Según enuncian las conclusiones, los hombres que tienen sexo de manera regular son menos propensos a padecer problemas cardíacos, informó el sitio web ABC.es.

La investigación fue realizada entre más de 1.000 hombres de entre 40 y 70 años, durante 16 años. En ese período, se les preguntó con qué frecuencia hacían el amor, y luego se buscaron signos de afecciones cardíacas. También se tuvieron en cuenta otros factores de riesgo como la edad, el peso, la presión arterial y los niveles de colesterol.

Los resultados arrojaron que los hombres que mantenían relaciones sexuales al menos dos veces por semana eran mucho menos propensos a padecer algún problema del corazón que los que tenían sexo una vez al mes o menos. La cifra trepa a un 45% menos de posibilidades de afecciones cardíacas.

Aunque el sexo parecería tener un efecto protector sobre el corazón masculino, no se pudieron obtener conclusiones acerca de cómo afecta al de las mujeres.

Dados estos resultados, los expertos recomendaron a los médicos chequear también la actividad sexual de los pacientes al momento de evaluar los riesgos de padecer una enfermedad cardíaca.

Los científicos remarcaron que el sexo trae beneficios en el cuerpo y la mente, gracias a su componente de actividad física y sus propiedades para reducir el estrés.

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lunes

Los psicópatas tienen un cerebro diferente

Los psicópatas presentan una anomalía muy concreta en el sistema de recompensa del cerebro, de acuerdo con psicológos de la universidad de Vanderbilt, en los Estados Unidos.

Esta anomalía podría ser lo que provoca que estos individuos den importancia por encima de todo a la satisfacción de sus propios intereses o necesidades, sin importarles los efectos de sus actos sobre otras personas o los peligros que puedan conllevar dichos actos.

La psicopatía es un trastorno de personalidad antisocial que provoca que quien lo padece sea incapaz de empatizar con otros o de sentir remordimientos. El psicópata suelen interactuar con las demás personas como si éstas fuesen objetos a los que utilizar para conseguir sus propios objetivos.

A pesar de que la imagen más popular de los psicópatas es la del asesino serial, lo cierto es que los psicópatas no necesariamente tienen que causar mal. Sin embargo, si hacen algo en beneficio de alguien o de alguna causa aparentemente altruista es sólo por egoísmo, para su único y exclusivo beneficio.

Los científicos de Vanderbilt afirman que todo se debe a una estructura cerebral concreta: los cerebros de los psicópatas , dicen, están estructurados de tal manera que estos individuos sienten el impulso de buscar siempre su propia recompensa, sin contemplar las consecuencias.

Según explica Joshua Buckholtz, director de la investigación, el sistema de recompensa de la dopamina (neurotransmisor que entre otras funciones promueve la motivación y la sensación de recompensa o placer) en el cerebro de estos individuos es más reactivo de lo normal.

El hecho de que este sistema sea más reactivo de lo normal en los psicópatas podría explicar algunos de los comportamientos más problemáticos asociados con este trastorno mental, incluidos los crímenes violentos, la reincidencia o el abuso las drogas.

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Una sola sesión psicológica protege a los niños de sufrir estrés postraumático

* 30 minutos con el psicólogo tras un accidente reducen el riesgo de estrés postraumático
* Los psicólogos reclaman estar presentes en las ambulancias que acuden a los siniestros

PATRICIA MATEY

MADRID.- Pocas cosas se quedan tan 'grabadas en la retina' como verse involucrado en un accidente de tráfico. Máxime si el que lo sufre es menor de edad. Evitar el estrés psicológico que este tipo de siniestros puede ocasionar, así como disminuir las posibilidades de que los más pequeños desarrollen estrés postraumático, es posible con tan sólo una intervención psicológica precoz tras el incidente.

Lo acaba de demostrar un equipo de científicos del Hospital Infantil de Zurich (Suiza) liderados por Daniel Zehnder. "Los accidentes de tráfico son una de las primeras causas de muerte y de problemas de salud en los niños residentes de los países desarrollados. De hecho, cada año, en Europa aproximadamente 9.000 chicos menores de 19 años mueren en la carretera y 355.000 resultan heridos... Existe una larga evidencia de que los pequeños involucrados en los siniestros pueden sufrir estrés psicológico a largo plazo", recuerdan los investigadores en la revista 'Child and Adolescent Psychiatry and Mental Health'.

La literatura científica al respecto revela que entre un 10% y un 30% de los menores víctimas de siniestros sufre trastorno agudo por estrés en las cuatro semanas posteriores al incidente y que hasta un 35% de los niños lesionados padece síndrome de estrés postraumático meses después.

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