martes

Lo que hace más feliz a las naciones no es el dinero

La familia, el amor y la salud son según una encuesta de TNS Gallup los ejes que hacen al bienestar de los argentinos

Por Tesy De Biase | Para LA NACION

La crisis económica se globaliza y el mundo sale a pedirle ayuda a la psicología positiva. Así, la felicidad pasó a ser un desafío de la economía, que hoy discute cómo se juega en el terreno de las naciones. "Los economistas de la felicidad plantean que la economía de los países desarrollados no está funcionando porque el nivel de vida fue subiendo, pero la felicidad de las personas quedó estable, lo que contradice los presupuestos de la economía clásica", dijo a LA NACION el psicólogo de la Universidad de Lisboa Luis Neto, que disertó en el Congreso de Psicología Positiva de la Universidad de Palermo.

Su propuesta se enmarca en un nuevo movimiento social con presencia en Francia e Inglaterra, que intenta redireccionar el desarrollo hacia la constitución de "naciones positivas", sostenidas en los valores de la psicología positiva: optimismo y bienestar, subjetivo y colectivo, a construir desde las potencialidades y no desde las carencias. Variables que no tenían un peso específico entre los marcadores económicos tradicionales.

¿Cómo medir la felicidad de los pueblos? Mediante el concepto de calidad de vida, que conjuga factores materiales, personales y sociales, explicó la doctora Graciela Tonon, de la Universidad de Palermo, que señaló que el empoderamiento comunitario, la reducción de la exclusión social y el incremento de la seguridad socioeconómica son los medios que facilitan el logro de la calidad en términos de sociedad.

¿Y el dinero? Según estudios internacionales, el bienestar está relativamente divorciado de su histórico matrimonio con el dinero. La carrera por la supervivencia ocupa todos los espacios hasta que las necesidades elementales fueron satisfechas, entonces, el dinero ya no aporta a la cuenta de la felicidad y la gente se lanza a satisfacer lo que está más allá. Es decir que las personas ponen la felicidad y el bienestar por encima del dinero. cuando tienen dinero.

Felicidad solidaria

Las variables que en general las personas asocian al bienestar no son económicas. La tendencia se cumple en la Argentina. Un estudio de TNS Gallup y la Universidad de Palermo sobre 1012 personas de todo el país halló que los ejes sobre los que se construye la felicidad son la familia (mencionada por el 17%), el amor (13%) y la salud (10%). No el dinero.

Sin embargo, tanto en la Argentina como en el resto del mundo, el dinero aparece en la columna de la infelicidad: "Entre las razones más mencionadas por las que los encuestados declaran ser infelices, se destacan los problemas económicos (3 de cada 10). Los culpables de la infelicidad entre los argentinos son (en este orden) los problemas económicos, de salud, laborales y/o familiares.

Es decir que el dinero no compra la felicidad pero su falta abre las compuertas de la infelicidad.

Autor del primer mapa internacional de la felicidad que reúne datos de 177 países, el experto en psicología social de la Universidad de Leicester, Inglaterra, Adrian White dice: "Hay una creencia de que el capitalismo causa gente infeliz. No obstante, cuando a la gente se le preguntó si era feliz, había más probabilidad de que personas de países con buena sanidad, alto Producto Interno Bruto por cápita y acceso a la educación manifestaron ser felices", explica desde la vereda positiva.

En su ranking, después de Dinamarca y Suiza, los más felices son los ciudadanos de Austria, Islandia, Bahamas, Finlandia y Suecia, mientras que entre los primeros veinte también está Costa Rica (13), en tanto que EE.UU. está en el vigésimo tercero y España, en el cuadragésimo sexto. Argentina figura en el puesto 56.

Lo que todavía faltan son análisis que delimiten por qué cada país ocupa el lugar que ocupa en el ranking del bienestar. Aunque hoy se sabe que sólo la combinación de ciertas variables puede instalar una dirección humanizada al desarrollo.

Según Ed Diener -cofundador de la psicología positiva- y Louis Tay, de la Universidad de Illinois, la felicidad es solidaria. Tras discriminar el bienestar material del psicológico, los psicólogos estudiaron a 41.000 personas de 123 países y encontraron que la felicidad se construye por la satisfacción combinada de distintos tipos de necesidades, pero que una vez cubiertos los requerimientos individuales, restan los sociales -entre ellos respeto, seguridad, autonomía- para generar verdadero bienestar.

Alejandro Castro Solano, doctor en Psicología, investigador del Conicet y compilador del libro Fundamentos de Psicología Positiva, afirma que son tres las vías de acceso a una vida satisfactoria: las emociones positivas, el compromiso con lo que hacemos y la búsqueda de sentido, que sólo puede entenderse en un contexto global más amplio, es decir que implica poner las capacidades individuales al servicio de los demás para obtener significado vital. Y aclara: "Si bien las personas pueden alcanzar la vida plena a través de cualquiera de ellas, quienes emplean conjuntamente las tres rutas registran mayor satisfacción".

La psicóloga de Harvard Sonja Lyubomirsky, que recibió un millón de dólares de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos para descubrir la fórmula de la felicidad, define en su libro La ciencia de la Felicidad (Ed. Urano) las claves de la felicidad sostenible: la multiplicación de emociones positivas, la construcción de redes de apoyo social, la motivación, el esfuerzo y el compromiso con uno y con los otros, y la promoción de hábitos asociados a la construcción de felicidad, individual pero con proyección colectiva.

Lo que define la calidad de vida


Una encuesta de TNS Gallup y la Universidad de Palermo, realizada sobre la base de 1012 entrevistas hechas en todo el país, indagó sobre cuáles son los ejes sobre los cuales los argentinos construimos la felicidad.

17% La familia

13% El amor

10% La salud

Satisfacción


En el más reciente informe de Latinobarómetro, una de las preguntas que define el divorcio entre el ingreso y el bienestar es la satisfacción con la vida: lideran el ranking Costa Rica y Panamá, y a la cola aparecen Perú, Bolivia y El Salvador; la Argentina ocupa el puesto número 7, después de Brasil y Uruguay. Latinobarómetro es una organización sin fines de lucro que lleva adelante un estudio de opinión pública que aplica anualmente alrededor de 19.000 entrevistas en 18 países de América latina, representando a más de 400 millones de habitantes.

Enlace fuente: http://www.lanacion.com.ar/1426640-lo-que-hace-feliz-a-las-naciones-no-es-el-dinero

sábado

Confirman la relación entre los grandes genios y la locura

Una creencia que se remonta a la antigua Grecia. Es la conclusión de un grupo de científicos que investigó los registros de 300 mil pacientes con algún trastorno mental. Aseguran que hay pruebas suficientes para aseverar que parten de una misma base.

Por Mariana García
CLARIN.com

El margen que separa a una de otra es estrecho. Los primeros en asociar locura con creatividad fueron los griegos. Para ellos, los poetas eran “enfermos divinos” y Platón aseguraba que la inspiración llegaba en momentos de “locura divina”. Muchos siglos después, en Estocolmo, un grupo de científicos cree haber dado con una clave para entender que tienen en común las enfermedades mentales con el arte.

Después de evaluar los registros de más de 300 mil personas que entre 1973 y 2003 padecieron algún tipo de trastorno, llegaron a la conclusión de que existe prueba suficiente para pensar que ambas surgen de la misma base , como si un mismo impulso fuera el origen de las dos.

La investigación fue realizada por el Instituto Karolinska y publicada en la edición de noviembre de The British Journal of Psychiatry. Los científicos analizaron los registros de las personas que padecían esquizofrenia, trastorno bipolar y depresión, se los comparó con sus profesiones y también con las de sus familias. Determinaron que los pacientes con trastorno bipolar tenían más inclinación hacia las actividades creativas , tanto artísticas como científicas. En cambio, los esquizofrénicos mostraban una mayor apertura hacia las tareas artísticas. Las personas con depresión no tenían diferencias con el resto de la población.

Sobre los resultados del estudio, Marcelo Cetkovich, Jefe del Departamento de Psiquiatría en INECO, cree que desmitifica la asociación negativa que suele hacerse entre esquizofrenia y trabajos creativos y pone “en el centro de la escena las dificultades de las personas con este trastorno para poder perseverar en el esfuerzo, síntoma central de la enfermedad”.

Simon Kyaga, jefe del equipo sueco señaló: “Uno podría imaginar una especie de motor creativo en el cerebro que, en las circunstancias correctas biológicas y ambientales da lugar al comportamiento creativo, pero en las situaciones anómalas lleva una conducta psicótica. De algún modo, hay una línea muy delgada entre el genio y la locura ”.

La idea de una asociación entre arte y locura se hizo popular a finales del siglo XIX, cuando el psiquiatra italiano Césare Lombroso escribió en 1888 “Genio y locura”, un libro en el que analizaba el comportamiento de los artistas de su época. Más cerca en el tiempo, Arnold Ludwing, publicó en 1992 un estudio en el que analizó a más de mil personas con 18 profesiones distintas. Así pudo determinar que las personas con mayor riesgo a padecer algún trastorno eran las que hacían trabajos más creativos. Además, encontró que sobre 30 escritores, el 80 por ciento tenía algún tipo de desorden mental.

La doctora Lía Ricón, especialista en salud mental de la UBA, explica estás conexiones: “Mi posición es que la capacidad creativa implica algunos mecanismos de defensa que están presentes en el desarrollo normal del psiquismo y que pueden en algunas circunstancias llegar a niveles que impliquen perturbaciones no saludables. Estos mecanismos son represión y regresión, entendidos como constituyentes del desarrollo del psiquismo normal”.

Tolstoi, Hemingway, Dostoievski, Miguel Angel y Da Vinci, son apenas unos pocos de una larga lista. La mayoría vivieron atormentados por la enfermedad y su genialidad y ni siquiera un legado único les alcanzó para mitigar tanto sufrimiento.

Enlace fuente:
http://www.clarin.com/sociedad/salud/Confirman-relacion-grandes-genios-locura_0_598140340.html

viernes

El sueño alivia los recuerdos traumáticos

BBC Salud

Científicos en Estados Unidos descubrieron que dormir ayuda al cerebro a procesar las experiencias emocionales y a aliviar los recuerdos traumáticos.

En experimentos con individuos sometidos a escáneres cerebrales los investigadores de la Universidad de California, en Berkeley, descubrieron que las señales químicas que producen estrés se "apagan" durante el sueño.

Esto ocurre durante una fase conocida como "sueño de movimientos oculares rápidos" o REM, en la cual se presentan con mayor frecuencia los sueños o ensoñaciones.

Los investigadores, que publican el estudio en Current Biology, llevaron a cabo experimentos en los que se mostró a voluntarios varias imágenes inquietantes durante dos sesiones.

Descubrieron que los que pudieron dormir bien entre una sesión y otra lograron procesar mejor la reacción emocional que produjeron las imágenes la segunda vez.

Los resultados, dicen los científicos, muestran que hay un vínculo entre el sueño y los recuerdos.

Y explican porqué las personas con trastorno por estrés postraumático (TEPT), como los veteranos de guerra, tienen tantas dificultades para recuperarse de las experiencias dolorosas y sufren pesadillas recurrentes.

El estudio también ofrece información valiosa sobre porqué soñamos.

Sueño REM

La mayoría de la gente tiene que enfrentar eventos traumáticos en algún momento de su vida y, para algunos, estos eventos pueden producir TEPT.

Esta enfermedad puede provocar en la persona graves perturbaciones incluso mucho tiempo después de ocurrido el evento.

Hay evidencia importante de que el 20% de nuestro sueño, que forma la fase REM, juega un papel significativo en el procesamiento de recuerdos recientes.

Y los científicos creen que si se logra entender mejor este proceso se puede eventualmente ayudar a los pacientes con TEPT.

Para el estudio los investigadores reclutaron a 35 voluntarios y los dividieron en dos grupos.

Después de mostrarles 150 imágenes inquietantes diseñadas para provocar una reacción emocional, permitieron que uno de los grupos tuviera una noche de "buen sueño".

Mientras dormían se les sometió a escáneres de MRI para medir el flujo sanguíneo en el cerebro, lo cual es un método para observar qué regiones del cerebro están más activas.

Después volvieron a enseñarles las mismas imágenes por segunda vez.

Los resultados mostraron que al ver las imágenes por segunda vez aquellos que durmieron apropiadamente mostraron menos actividad en la amígdala, la región del cerebro asociada con las emociones, y más actividad en la corteza prefrontal, la región asociada al pensamiento racional.

Los que no durmieron mostraron una respuesta "mucho más emocional" al volver a ver las imágenes.

Los investigadores creen que los cambios químicos que ocurren en el cerebro durante el sueño REM explican cómo el organismo logra procesar mejor el estrés.

"Sabemos que durante el sueño REM hay una marcada disminución en los niveles de norepinefrina (noradrenalina), un compuesto químico cerebral asociado al estrés" explica el doctor Matthew Walker, quien dirigió el estudio.

"Al procesar las experiencias emocionales previas en este ambiente neuroquímicamente seguro -de baja norepinefrina- durante el sueño REM, despertamos al día siguiente y la fuerza emocional de esas experiencias se ve suavizada".

"Nos sentimos mejor sobre esos eventos y pensamos que podemos enfrentarlos" agrega el científico.

Pero el doctor Roderick Orner, especialista en psicología clínica, explica a la BBC que aunque se cree que el sueño juega un papel crucial en el procesamiento de recuerdos traumáticos, es probable que haya muchos otros factores que causan el TEPT en los pacientes.

"En casos de trauma más severo podría ser muy difícil para el paciente procesar esas experiencias durante el sueño, especialmente si el evento ha tenido un impacto importante en la vida diaria de la persona" expresa el experto.

Enlace fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/11/111124_cerebro_traumas_dormir_men.shtml

miércoles

Los anestesiólogos ahora pueden ensayar en un "paciente artificial"

Un simulador reproduce las respuestas humanas y las complicaciones en el quirófano

Por Fabiola Czubaj | LA NACION

En el quirófano, los cirujanos aguardan la indicación del anestesiólogo para empezar a trabajar.

"¿Cómo está, señor? Vamos a empezar con una sedación y a hacer que no sienta dolor", le dice el especialista al paciente sobre la camilla, mientras monitorea los signos vitales en una pantalla. "Ahora se va a dormir un poquito más. Piense en algo lindo...", le sugiere. Recién entonces, permite que el resto del equipo se ponga manos a la obra.

De pronto, surge una complicación. La lengua del paciente traba la entrada del tubo que se utiliza para completar la anestesia y controlar la ventilación durante la intervención. "¡No puedo hacerlo!", avisa en voz alta el anestesiólogo. El monitor de signos vitales revela una arritmia cardíaca incipiente y problemas con la oxigenación.

En medio de la tensión que transmite el resto del equipo con una serie de preguntas, una maniobra rápida resuelve el problema y estabiliza al paciente. "Se me complicó la intubación endotraqueal por empezar rápido", argumenta sin más detalles el encargado de la sedación.

"Hay que estar muy entrenado para hacerlo bien", afirma a modo de conclusión el doctor Marcelo Campos frente a una sala repleta de periodistas, que siguieron en directo el imprevisto quirúrgico en un quirófano montado especialmente para un simulador único en América del Sur. Desde ahora, los médicos anestesiólogos podrán utilizarlo para entrenarse en el manejo adecuado de las complicaciones del uso de la anestesia.

Se trata de un maniquí de 1,70 metros al que se le dilatan las pupilas, se le pueden escuchar los latidos, abre y cierra los ojos, respira con movimiento torácico, tiene pulso y presión sanguínea, sangra y reproduce todas las respuestas humanas a la anestesia y la reanimación.

Este simulador automático de un paciente adulto (también está la versión infantil) funciona en un quirófano montado en la sede que la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (Aaarba) tiene en el barrio de Caballito.

Desde una sala contigua al quirófano, detrás de un cristal espejado, un bioingeniero opera el simulador a distancia con un software especial. Controla cada respuesta del maniquí al trabajo del médico; provoca complicaciones metabólicas, cardíacas o neurológicas en el paciente artificial, y realiza un seguimiento detallado de los tipos, las dosis y los efectos de los fármacos administrados. Para eso se utiliza un sistema de balanzas de alta precisión y de lectura de códigos de barras.

"Con el avance de la tecnología, tuvimos que incorporar un nuevo simulador -señala el doctor Carlos Carbajal, presidente de la Aaarba-. Es una herramienta que permite el entrenamiento en tiempo real de los estudiantes, pero también de los médicos anestesiólogos que quieren actualizarse en distintas complicaciones que se producen cada mil o diez mil cirugías."

Más realismo aún

Un kit de accesorios, como pieles artificiales con quemaduras y heridas, y un sistema de bombas le suman aún más realismo al escenario. El operador puede, por ejemplo, provocar una hemorragia y sus complicaciones durante una operación.

En definitiva, el quirófano actúa como una cámara Gesell para evaluar cómo los estudiantes o los médicos responden a una situación crítica para un paciente, pero también al estrés y la ansiedad de lo inesperado. Sólo por un convenio con la Universidad de Buenos Aires (UBA), más de 400 estudiantes de la carrera de anestesiología practicarán el año que viene con el flamante simulador fabricado en los Estados Unidos y que cuesta unos 500.000 dólares.

"Cuando un profesional no cuenta con esta herramienta para su formación, va directamente al terreno -precisa Campos, que es vicepresidente de la Aaarba y subdirector de la carrera de la UBA-. Es una herramienta extraordinaria que mejora la seguridad del paciente."

Y sobre los usuales temores a la anestesia, afirma: "La anestesiología se volvió muy segura porque existen mecanismos de monitoreo para adelantarnos a cualquier problema. También mejoraron los fármacos que usamos: hoy es muy grande el rango entre la dosis necesaria para el efecto deseado y la dosis tóxica para el organismo. Además, se metabolizan muy rápido y se puede suspender la administración para eliminarlos rápido de la sangre".

Enlace fuente: http://www.lanacion.com.ar/1425572-los-anestesiologos-ahora-pueden-ensayar-en-un-paciente-artificial

ADHD: Clinical Practice Guideline for the Diagnosis, Evaluation, and Treatment of Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder in Children and Adolescents