sábado

El cerebro de los psicópatas

* Pruebas de imagen muestran un aumento de ciertas zonas cerebrales
* Están relacionadas con le mecanismos de recompensa

Patricia Matey | Madrid
ELMUNDO.es

Qué empuja a un hombre a cometer un acto violento? ¿Por qué no siente piedad, ni miedo, ni empatía?... La ciencia lleva años dando pequeños pasos en busca de los mecanismos que convierten a un hombre en una bestia. Y parece que acaba de dar uno más. Científicos alemanes acaban de descubrir que los violentos presentan más volumen de materia gris en ciertas áreas cerebrales, mientras que los varones con historial de abuso de sustancias tienen menos materia gris en otras zonas del cerebro.

Boris Schiffer, de la Universidad de Duisburg-Essen y autor de la nueva investigación reconoce a ELMUNDO.es, que con este "estudio aspirábamos a desentrañar las alteraciones estructurales cerebrales asociadas a la violencia y hemos constatado que existen anomalías estructurales en el sistema de recompensa mesolímbico que están asociados con un inicio temprano y patrón estable de comportamiento antisocial y rasgos psicopáticos".

En su ensayo, que ha visto la luz en el último 'Archives of General Psychiatry', este experto reconoce que el comportamiento criminal "causa mucho sufrimiento humano, además de elevados costes sociales, lo que representa el 6,5% y el 11,8% del Producto Interior Bruto (PIB) de Alemania y EEUU, respectivamente. En consecuencia, fomentar la comprensión de la mayor parte del pequeño grupo de hombres que cometen actos violentos es una prioridad. Éstos muestran un comportamiento antisocial y agresivo que surge en la infancia y persiste hasta la edad adulta. Antes de los 15 años, cumplen los criterios de trastorno de conducta, y como los adultos, cumplen también los de trastorno de personalidad antisocial", destaca en su ensayo.

Defiende, también, que las investigaciones constatan que "los comportamientos violentos son fruto de interacciones complejas de índole biológico, psicológico y social. Los estudios de imagen cerebral han proporcionado datos preliminares, aunque aún queda mucho por investigar. De hecho, la interpretación de los estudios de la morfología del cerebro de los delincuentes violentos es más limitada por el hecho de que la mayoría de estos hombres presenta, además, un trastorno por consumo de sustancias", agrega.

Por este motivo los científicos llevaron a cabo la comparación de cuatro grupos de varones de entre 23 y 54 años. El primero de ellos estaba formado por 12 hombres que mostraban comportamiento violento además de abuso de sustancias; un segundo (12) se organizó con agresivos pero que no consumían drogas; un tercero (13), con adictos a drogas pero no violentos y un último grupo (14) se compuso por hombres no violentos y no enganchados a sustancias.

"Los participantes fueron reclutados de instituciones penitenciarias y de hospitales psiquiátricos. También participaron pacientes psiquiátricos ambulatorios y trabajadores de agencias de empleo", detallan los investigadores, que explican que a todos se les sometió a pruebas de imagen cerebral (resonancia magnética) y test de impulsividad, psicopatología, agresividad y abusos de sustancias.

Diferencias

Los investigadores identificaron diferencias en los cerebros de los hombres en las distintas categorías. Los participantes con un historial de violencia tenía un mayor volumen de materia gris en ciertas áreas del cerebro en comparación con los no violentos, independientemente de los antecedentes de abuso de drogas. Por el contrario, tener antecedentes de consumo sin comportamiento agresivo se relacionó con un menor volumen de materia gris en otras zonas cerebrales.

"En los violentos, el incremento de materia gris se produce en las zonas mesolímbicas del cerebro: en el núcleo caudado derecho, amígdala bilateral y núcleo accumbens izquierdo (zonas ligadas a los sentimientos de deseo y recompensa, así como comportamiento antisocial psicopatología) mientras que existe una disminución de materia en la insula izquierda", detalla el estudio.

Un dato interesante es que los "mayores volúmenes de materia gris en los participantes con tendencias violentas se asociaron con las puntuaciones más altas en los test de psicopatía y agresividad a lo largo de toda la vida, mientras que los volúmenes más pequeños en los que poseían antecedentes de abuso de drogas parecían estar relacionado con la inhibición de respuesta".

Concluye el experto alemán que "las diferencias cerebrales entre los que toman drogas se deben a un uso prolongado e indebido de las mismas. Sin embargo, los hombres que muestran un comportamiento antisocial y agresivo que surge en la infancia y sigue en la edad adulta se exponen antes que otros niños al consumo de sustancias y esto no explica las otras alteraciones halladas. Por lo tanto creemos que hay una tendencia preexistente, probablemente cuando por un trauma pre, peri o postnatal, así como factores genéticos y ambientales que predisponen a estos niños a la violencia".

Enlace fuente: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/06/08/neurociencia/1307519290.html

viernes

Hallan cómo la nicotina suprime el apetito

BBC Salud

Se sabe que fumar quita el hambre, por eso muchos fumadores temen dejar el hábito y otros vuelven a los cigarrillos cuando comienzan a subir de peso.

Ahora, científicos en Estados Unidos descubrieron cuál es el mecanismo que provoca que la nicotina suprima el apetito.

La nicotina, afirman los investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, estimula a un grupo de neuronas en la región del cerebro llamada hipotálamo, las cuales se encargan de comunicar al organismo que ya ha comido suficiente y está satisfecho.

El hallazgo, dicen los científicos en la revista Science, podría conducir a un tratamiento que ayude tanto a fumadores como no fumadores a bajar de peso, y quizás, a dejar el hábito de fumar.

"Desafortunadamente, fumar ayuda a no subir de peso" expresa la profesora Marina Picciotto, quien dirigió el estudio.

"Eventualmente lo que queremos es ayudar a la gente a mantener su peso corporal una vez que hayan dejado el hábito, y quizás ayudar a los no fumadores que están luchando con la obesidad" agrega la investigadora.

El hallazgo, como explica la doctora Picciotto, fue llevado a cabo fortuitamente.

Hallazgo fortuito

Los investigadores estaban analizando el efecto de un fármaco potencial para la depresión que actúa sobre un grupo de receptores localizados en la superficie de las neuronas.

Estos receptores, llamados receptores nicotínicos, tienen muchas funciones. Una de éstas es ser el blanco de la nicotina en el cerebro.

Al probar el fármaco experimental en ratones, los científicos notaron que los animales tratados comían menos que los que no recibieron el medicamento.

En una serie de experimentos para investigar la causa de esto, los científicos encontraron que el fármaco activaba a un tipo específico de receptor nicotínico que a su vez activaba a un grupo de neuronas en el hipotálamo, llamadas células proopiomelanocortina, o POMC.

También descubrieron que cuando se suministraba nicotina a los ratones, los que tenían desactivadas las células POMC no perdían peso, pero sí aquéllos con las neuronas normales.

Los científicos se dieron cuenta además que estos receptores son diferentes de los que se encargan de activar el ansia por fumar que sienten los fumadores.

"Esto sugiere que es posible conseguir el efecto de supresión del apetito sin tener que estimular los centros de recompensa del cerebro" explica la doctora Picciotto.

Los investigadores creen que el hallazgo podría conducir eventualmente al desarrollo de un medicamento que ayude a mantener el peso en los fumadores que han dejado el hábito.

Estudios en el pasado han demostrado que las neuronas POMC están involucradas en la obesidad, por lo tanto los científicos creen que el hallazgo también ofrece la posibilidad de desarrollar tratamientos para controlar la obesidad y otros trastornos metabólicos.

Enlace fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/06/110609_nicotina_cerebro_obesidad_men.shtml

lunes

Trastornos mentales: principal causa de discapacidad en jóvenes

BBC Salud

Las enfermedades mentales como la depresión, el abuso de alcohol, trastorno bipolar y esquizofrenia, son la principal causa de discapacidad entre jóvenes y adolescentes en el mundo, revela una investigación.

Estos trastornos, señala el informe llevado a cabo por la Organización Mundial de la Salud (OMS), representan el 45% de las enfermedades que afectan a la población de entre 10 y 24 años de edad en el mundo.

Y son una carga de salud pública mucho más importante -por la pérdida de años de vida debido a la discapacidad- que las lesiones por accidentes de tráfico y las enfermedades infecciosas y parasitarias, como malaria y VIH.

Y sin embargo, dice el informe publicado en la revista médica The Lancet, los adolescentes y jóvenes han quedado relegados en los programas de salud porque siempre se ha considerado a este grupo de edad como un "grupo sano".

Período crucial

Tal como señala Fiona Gore, quien coordinó el estudio, ésta es la primera investigación que analiza las causas globales de discapacidad entre los individuos de entre 10 y 24 años.

"Aunque en estos años emergen problemas de salud importantes y factores de riesgo de enfermedades que se desarrollarán en el futuro, se desconoce cuál es la carga global de enfermedad de estos individuos" dice la investigadora.

Tradicionalmente, los programas de salud pública en todo el mundo tienden a centrarse en la salud de los niños menores de cinco años.

Este grupo de edad sigue siendo el más vulnerable y el que representa la tasa más alta de mortalidad en el mundo.

Pero tal como señalas los investigadores, la adolescencia y juventud son períodos cruciales porque en ellos se establecen los factores de riesgo de varias enfermedades y problemas de salud más tarde en la vida, como el abuso de sustancias, los embarazos no deseados y las infecciones de transmisión sexual.

Discapacidad


Los científicos utilizaron los datos del Estudio Global de Enfermedades llevado a cabo por la OMS en 2004 en países de altos, medianos y bajos ingresos.

Con esos datos calcularon cuáles eran las causas específicas que estaban conduciendo a una pérdida de años de vida debido a discapacidad en cada región del mundo.

Los resultados mostraron que entre este grupo de edad, que suma cerca del 27% de la población total del mundo (unos 1.800 millones de personas) se presentan más enfermedades que causan discapacidad a largo plazo, que enfermedades que causan muerte.

Los investigadores encontraron que la principal causa de discapacidad tanto en hombres como mujeres son las enfermedades neuropsiquiátricas, con una incidencia de 45% en la población, principalmente la depresión, el abuso de alcohol, esquizofrenia y el trastorno bipolar.

Las lesiones no intencionales, principalmente los accidentes de tráfico, son la segunda causa de discapacidad (12%) y en tercer lugar, con una incidencia de 10%, están las enfermedades infecciosas y parasitarias, como malaria, VIH y tuberculosis.

África


La región más afectada por estas discapacidades, afirma el estudio, es África. Y en todas las regiones del mundo se encontró que la edad en que comienzan a aparecer los factores de riesgo de discapacidad es entre los 15 y 19 años.

"En los primeros años de la adolescencia la aparición de enfermedades que causan discapacidad es baja" afirman los autores.

"Sin embargo, las tasas aumentan drásticamente en los últimos años de la adolescencia y primeros años de la adultez tanto por el abuso de alcohol como las relaciones sexuales sin protección".

"Otros factores de riesgo que por lo general comienzan en la adolescencia son el consumo de tabaco, poca actividad física, alta presión arterial, sobrepeso y obesidad, y su contribución a enfermedades sólo se hace aparente hasta la etapa media y última de la adultez", agregan.

Tal como señalan los investigadores, este estudio pone de manifiesto "la necesidad de enfocar los esfuerzos en la prevención de las enfermedades no transmisibles y en los factores de riesgo que no causan mortalidad sino discapacidad en adolescentes y jóvenes".

Enlace fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/06/110606_enfermedades_mentales_jovenes_men.shtml

jueves

El fármaco que promete reprimir los malos recuerdos

BBC Salud

La ciencia parece estar cada vez más cerca de la ficción, al menos en lo que se refiere a deshacernos de los malos recuerdos.

Científicos en Canadá afirman que un fármaco que se usa para tratar trastornos hormonales logró reprimir los malos recuerdos en un grupo de voluntarios.

El compuesto, dicen los investigadores del Centro de Estudios del Estrés Humano de la Universidad de Montreal, Canadá, reduce la capacidad del cerebro para registrar emociones negativas asociadas a los malos recuerdos.

Esto demuestra, señalan los científicos en Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism (Revista de Endocrinología Clínica y Metabolismo), que las memorias sí pueden modificarse una vez que están almacenadas en el cerebro.

El fármaco, llamado metyrapone, actúa reduciendo los niveles de cortisol, la hormona del estrés que está involucrada en los recuerdos, explica la doctora Marie-France Marin, quien dirigió el estudio.

"Al manipular la hormona cortisol en el momento en que se están formando nuevos recuerdos se puede reducir las emociones negativas que podrían estar asociadas a éstos" dice la científica.

Modificación de recuerdos

La teoría establecida afirma que una vez que el cerebro ha almacenado recuerdos éstos ya no pueden ser modificados.

El nuevo estudio, como explica la doctora Marin a la BBC, refuta esta hipótesis.

"Estudios pasados con animales ya habían demostrado que cada vez que recordamos una memoria ésta se vuelve 'inestable' en el cerebro y por lo tanto ésta podía ser modificada" dice la investigadora.

"Otros estudios también mostraron el efecto de la hormona cortisol en el recuerdo de memorias. Así que decidimos utilizar estas dos piezas de información e investigar qué ocurriría si reducimos el nivel de cortisol en el momento de registrar recuerdos".

Para comprobarlo los científicos presentaron a 33 participantes varones una historia compuesta de eventos neutrales y eventos negativos.

Tres días después se les dividió en tres grupos: uno recibió una dosis simple de metyrapone, el segundo recibió una dosis doble y el tercero recibió un placebo.

Posteriormente se les pidió que recordaran la historia que se les había contado.

Después, cuatro días más tarde, cuando se había desvanecido el efecto del fármaco, los científicos volvieron a evaluar la forma como recordaban la historia.

"Descubrimos que los hombres del segundo grupo, los que recibieron la dosis doble de metyrapone, tuvieron problemas para recordar los eventos negativos de la historia".

"Sin embargo, no mostraron problemas para recordar los eventos neutrales" explica la doctora Marin.

"Lo que más sorprendió -dice la investigadora a la BBC- es que cuatro días más tarde, cuando los niveles de cortisol habían regresado a sus niveles normales, seguía presente esta reducción en el recuerdo de información negativa".

Tal como señala la doctora Marin, el hallazgo podría conducir a nuevos tratamientos para personas que sufren enfermedades como el trastorno por estrés postraumático.

"El hallazgo podría ayudar a estas personas a manejar los eventos traumáticos ofreciéndoles la oportunidad de sustituir la parte emocional de sus recuerdos durante la sesión de terapia" señala Marie-France Marin.

Pero agrega que el estudio sólo analizó el efecto en memorias que se adquirían en el momento de suministrar el fármaco. Y ahora será necesario llevar a cabo más investigaciones para confirmar si esto también funciona con otro tipo de recuerdos almacenados previamente.

Enlace fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/05/110531_farmaco_recuerdos_traumaticos_men.shtml

miércoles

Advertencia de la OMS: el celular podría causar cáncer de cerebro

Aunque resta todavía corroborarlo, aconseja una utilización racional

Sebastián A. Ríos
LA NACION


Basta saber que en todo el mundo son 5000 millones las personas que usan teléfonos celulares como para imaginar el impacto de la duda que ayer sembró la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer, dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al clasificar los campos de radiofrecuencia electromagnéticos que emiten esos aparatos como potenciales causantes de cáncer de cerebro.

La nueva clasificación, que surge de una comisión de expertos que analizó la evidencia científica disponible, coloca al celular en el incómodo Grupo 2B, de elementos "posiblemente" cancerígenos de la OMS. Justo entre el Grupo 1, donde está el tabaco, que ha demostrado causar cáncer, y el Grupo 3, donde se ubican los que han demostrado no causarlo, ha sido colocado el teléfono celular. La categoría incluye cosas tan disímiles como el café, el DDT (veneno), el AZT (droga contra el VIH/sida) y el trabajar en la industria textil.

El celular podría causar cáncer de cerebro, pero, y ahí radica el meollo del asunto, eso deberá ser demostrado en el futuro con estudios sólidos y profundos que permitan confimar o descartar lo que por ahora no pasa de ser una hipótesis sustentada en evidencias científicas limitadas e insuficientes, que todavía son objeto de debate. "Podría haber algún riesgo y, por necesitamos estar atentos ante la posibilidad de que exista un vínculo entre teléfonos celulares y riesgo de cáncer", declaró el doctor Jonathan Samet, investigador que dirigió la comisión de 31 expertos de 14 países, que se reunió en Lyon, Francia, para evaluar la evidencia disponible sobre el tema.

"Dadas las potenciales consecuencias para la salud pública de esta clasificación y estos hallazgos, es importante que sean realizados estudios adicionales sobre el uso intenso y a largo plazo de los teléfonos celulares -dijo el doctor Christopher Wild, director de la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC, según sus siglas en inglés)-. Hasta que esté disponible ese tipo de información, es importante tomar medidas pragmáticas para reducir la exposición, como el uso de los dispositivos de manos libres o los mensajes de texto."

"Respetar una distancia mínima entre el celular y el oído (no apoyar el teléfono sobre la cabeza) al hablar es algo que incluso aparece sugerido en los manuales que acompañan los teléfonos", comentó el doctor Alejandro Muggeri, del Servicio de Neurooncología de Fleni. "Hasta que no haya evidencia categórica, que diga que el celular causa cáncer o que no causa cáncer, aconsejamos llevar el celular lo menos pegado al cuerpo que sea posible y que no lo usen los chicos, cuyo cerebro está en formación y por lo tanto sería más susceptible", agregó Muggeri.

Desde el Instituto Nacional del Cáncer, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación, se informó que hoy habrá una reunión en la que se analizará el informe de la IARC/OMS. "A título personal, puedo decir que adhiero a las recomendaciones dadas por la OMS, lo que no significa tirar el celular al tacho de basura, sino hacer un uso racional de él", dijo el doctor Daniel Gómez, miembro del citado instituto y director general del Laboratorio de Oncología Molecular de la Universidad de Quilmes.

Principio de precaución


La clasificación de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia de los teléfonos móviles dentro del Grupo 2B de "posibles carcinogénicos en humanos" surge de un análisis de cientos de estudios que será publicado el 1° de julio en la revista The Lancet Oncology .

Uno de esos estudios, citado en el informe de la IARC, halló un incremento del 40% de gliomas en las personas que utilizaron el celular media hora al día durante 10 años. "Los gliomas son tumores que se originan en las células gliales, que son las que dan soporte a las neuronas -precisó Muggeri-. Si bien su incidencia se incrementó en los últimos años, no lo ha hecho en forma significativa."

Tan significativa como cabría esperar del explosivo crecimiento del teléfono móvil, dirían algunos.

Y es que el terreno sobre el que se asientan las conclusiones de muchos de los estudios que han tratado de determinar el potencial carcinogénico de los celulares es, también, móvil. "Las evidencias que surgen de estos estudios resultan controvertidas: algunos las interpretan a favor de la idea de que causan cáncer y otros, en contra", dijo Rodolfo Touzet, doctor en radioquímica y especialista en protección radiológica.

Es el caso del estudio Interphone, que evaluó a más de 10.000 personas, la mitad de ellas con cáncer cerebral, y en cuyas conclusiones los autores oscilan entre decir que "no se observó un riesgo de glioma con el uso del teléfono celular" o decir que "hay sugerencias de un incremento del riesgo de glioma en las personas con más alta exposición" al celular.

"Como no se ponen de acuerdo, optan por el principio de precaución, que exige informar a la gente sobre la importancia de su uso racional", señaló Touzet, que participa de la Comisión Intersectorial para el Estudio de las Radiaciones No Ionizantes, creada en 2009 por el Ministerio de Salud de la Nación para estudiar el impacto de los campos electromagnéticos sobre la salud humana.

Ese principio de precaución es el mismo que atraviesa el informe de la IARC/OMS. "Mientras se realizan los estudios para determinar si causa o no cáncer, lo que recomienda la OMS es la utilización cautelosa del celular. Ya que de tener la capacidad de causar mutaciones en el ADN que puedan derivar en cáncer de cerebro, ese efecto no sería inmediato, sino resultado de la exposición en forma sostenida", concluyó Gómez.

Riesgo para 5000 millones

* Uso masivo: en el país hay casi 1,4 celulares por habitante. En todo el mundo los usuarios son 5000 millones.

* Qué dice la OMS: clasifica los campos electromagnéticos que emite el celular como "posibles" causantes de cáncer de cerebro.

* Consejos de expertos: no acercar mucho el aparato a la cabeza y que no lo usen chicos ni adolescentes.

Enlace fuente: http://www.lanacion.com.ar/1377925-advertencia-de-la-oms-el-celular-podria-causar-cancer