viernes

¿Una píldora para la inteligencia? Fármaco crea células en el cerebro

Por Maggie Fox

WASHINGTON (Reuters) - Investigadores hallaron un fármaco que puede ayudar al cerebro a producir nuevas células y dijeron que su estudio podría conducir a mejorar la medicación experimental para el Alzheimer.

El estudio sobre roedores se basó en la noción de que todos los mamíferos, incluyendo los animales, fabrican células del cerebro durante sus vidas. La mayoría mueren, pero este fármaco ayuda a preservarlas y convertirlas en células cerebrales.

"Todos los días creamos nuevas neuronas en nuestro cerebro", dijo Andrew Pieper, del Centro Médico de la University of Texas Southwestern, en Dallas, que trabajó en el estudio, en una entrevista telefónica.

"Nuestro compuesto permite que sobrevivan más", agregó.

Por ahora el fármaco se llama P7C3, y los investigadores ya comenzaron a modificarlo para hacerlo más efectivo. No sólo parece seguro, sino que también parece funcionar en la forma de una píldora.

El compuesto es similar al fármaco para el Alzheimer Dimebon, de Medivation Inc, y Pfizer Inc, y podría proporcionar alternativas para mejorar sus efectos, reportaron Pieper y su equipo en la revista Cell.

"Por la salud de los pacientes que sufren la enfermedad de Alzheimer, se espera que la utilidad aparentemente marginal de Dimebon pueda ser mejorada tanto en su potencia como en su techo de eficacia proneurogénica y neuroprotectora", dijeron.

"Si es así, nuestro trabajo ofrece fuentes concretas para el desarrollo de versiones mejoradas de estos fármacos neuroprotectores", agregaron.

El Alzheimer gradualmente destruye el cerebro y afecta a 26 millones de personas en todo el mundo. Los fármacos, como Aricept de Pfizer, mejoran los síntomas sólo mínimamente.

Los investigadores revisaron 1.000 compuestos representativos de 300.000 químicos y los administraron en ratones. Luego hicieron una disección de los cerebros para ver si alguno de los animales había creado nuevas células en el hipocampo, una región del cerebro asociada con el aprendizaje y la memoria.

Finalmente achicaron el rango hasta llegar al P7C3.

Cuando se lo dieron a ratas adultas durante dos meses, los roedores tuvieron un desempeño mucho mejor que otras en un laberinto de agua.

Al hacer la disección, las ratas tratadas terminaron teniendo tres veces más del número habitual de neuronas recién nacidas en una región del cerebro llamada gyrus dentado.

"Esta sorprendente demostración de un tratamiento que detiene el declive cognitivo relacionado con la edad en animales vivos apunta hacia el desarrollo potencial de las primeras curas que lidiarán con el proceso central de la enfermedad de Alzheimer", dijo el doctor Thomas Insel, director del Instituto Nacional de Salud Mental, que ayudó a financiar el estudio.

Fuente Yahoo Noticias: http://ar.news.yahoo.com/s/reuters/100709/n_health/salud_memoria_farmaco 

Sufrir depresión puede duplicar el riesgo de desarrollar demencia

* Los deprimidos tienen 1,5 veces más riesgo de padecer Alzheimer
* El estudio es uno de los más largos y con más población realizados hasta la fecha

PATRICIA MATEY

MADRID.- La depresión, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, será en 2020 la segunda causa de enfermedad en el mundo. Una muy mala noticia que ahora se suma a otra nada alentadora. Investigadores del famoso Estudio Framingham del Corazón, iniciado en 1948 con los habitantes de una ciudad de Massachussets (EEUU), acaban de poner en evidencia que padecer dicha enfermedad mental puede casi duplicar el riesgo de desarrollar demencia.

Su autora principal, Jane Sacynsski, ha declarado que "existen muchas vías por las que la depresión tiene un impacto en el riesgo de padecer la patología neurodegenerativa".

Su estudio, de hecho, no es el primero en establecer esta asociación. Tal y como recoge el último 'Neurology', "la depresión se asocia con deterioro cognitivo en adultos de edad avanzada y un metaanálisis de 2001 con varios trabajos prospectivos concluyó que la patología psiquiátrica duplica las posibilidades de padecer demencia. Es más, existe evidencia aportada por estudios clínicos con grupos de casos y controles que constatan la relación entre historia de depresión o síntomas depresivos y un mayor riesgo de sufrir la enfermedad neurológica 10 años más tarde o más", declaran los investigadores en su artículo.

Sin embargo, "los estudios epidemiológicos no han obtenido conclusiones claras... Nuestro trabajo examina la asociación entre síntomas depresivos al inicio del mismo y el riesgo de demencia tras un periodo de seguimiento de 17 años de los participantes del Estudio Framingham", agregan.

Así, los científicos analizaron los datos de 949 personas, con una media de edad de 79 años, que carecían de demencia al inicio del ensayo, según pusieron de manifiesto las distintas pruebas (valoraciones neuropsiquiátricas) a las que se sometieron. Paralelamente, a todos ellos se les realizaron test para evaluar la existencia de síntomas depresivos. Además, se tuvieron en cuenta otros factores como los demográficos, el sexo, la edad, la educación y el uso de alcohol y de tabaco.

También se valoró la historia de accidentes cerebrovasculares, hipertensión, diabetes, los niveles de homocisteína (este aminoácido puede dañar el tejido que reviste las arterias y hacer que la sangre se coagule más fácilmente de lo que debiera) y la presencia del alelo Apoe4, que eleva el riesgo de Alzheimer.

Tras los 17 años de seguimiento, los datos revelaron que 164 participantes desarrollaron demencia. "El 22% de las personas deprimidas al inicio de la investigación desarrolló la enfermedad, en comparación con el 17% de los que no tenían este antecedente psiquiátrico".

Así, según ha explicado la principal autora del estudio, la doctora Jane Saczynski, "el riesgo absoluto de sufrir demencia diez años después fue de 0,21 para las personas sin síntomas depresivos y de 0,34 para los que sí".

Mayor riesgo de Alzheimer

También ponen de manifiesto que la depresión se asocia con un incremento de las posibilidades de padecer Alzheimer. Así, 136 de los 164 participantes obtuvieron un diagnóstico específico de esta enfermedad. "Aquellos con la enfermedad mental tenían 1,5 veces más riesgo de sufrir la patología neurodegenerativa. Y estos resultados se mantuvieron sin cambios cuando tuvimos en cuenta ciertos factores, como la educación, los niveles de homocisteína y el alelo Apoe4, que pueden alterar los resultados", declaran los científicos.

Otro dato que aporta la investigación es que "las mujeres con mejor nivel educativo eran las que tenían mayor probabilidad de padecer depresión. Lo mismo sucedía con las que no bebían alcohol pero tenían historia de enfermedad cardiovascular".

Algunas de las explicaciones aportadas por los investigadores a los hallazgos de su estudio son que, "la inflamación del tejido cerebral que se produce durante la depresión puede contribuir al desarrollo de demencia. También ciertas proteínas del cerebro que se elevan si se sufre la enfermedad mental podrían incrementar las posibilidades de padecer el trastorno neurológico. Adicionalmente, algunos estilos de vida vinculados a una depresión de larga duración, como la dieta, la cantidad de ejercicio que se realiza o el menor tiempo que se dedica a interactuar con otras personas, también pueden afectar al desarrollo de la pérdida cognitiva patológica".

Creen, asimismo, "que el estudio, uno de los más largos y con mayor población analizada hasta la fecha, puede ayudar a aclarar la confusión respecto a los trabajos anteriores que informaron de resultados contradictorios sobre la relación entre depresión y demencia".

Link: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/07/05/neurociencia/1278351270.html 

martes

Nace una nueva generación de robots terapéuticos

Están diseñados para inspirar empatía, en especial en personas mayores

NUEVA YORK ( The New York Times ).- Después de años de esforzarse en presionar circuitos para lograr empatía, dispositivos diseñados para calmarnos y respaldarnos están saliendo de los laboratorios. Paro (de personal robot) es uno de los exponentes de esta nueva generación de robots terapéuticos.

Para adictos en recuperación, médicos de la Universidad de Massachusetts están probando un sensor diseñado para detectar los síntomas de la abstinencia y enviar mensajes de texto con una pizca de cariño.

Para los que desean un compañero y tengan 125.000 dólares, una cabeza robótica parlante puede ser modelada con la personalidad de elección. Sonreirá ante sus propios chistes y reconocerá caras familiares.

Para personas que hagan dieta, un robot con una pantalla táctil, grandes ojos y voz de mujer se sentará en la mesada de la cocina y ofrecerá coraje después de calcular calorías y actividad física.

Máquinas inteligentes

Robots guiados por alguna forma de inteligencia artificial ya exploran el espacio exterior, sueltan bombas, operan y juegan al fútbol. Pero construir una máquina que responda a la necesidad humana de compañía ha resultado ser más difícil. Sin embargo, la aparición de robots en geriátricos, escuelas e incluso en el living de las casas está agregando combustible a las fantasías de ciencia ficción de que podemos depender de ellos.

Como una zooterapia sin la mascota, Paro ofrece beneficios para pacientes que son alérgicos. No necesita que lo limpien ni que lo alimenten. No muerde y, en algunos casos, puede ser una alternativa a la medicación en pacientes que están deprimidos.

En Japón ya se vendieron unos mil Paros. En Dinamarca, los médicos están tratando de cuantificar sus efectos en la presión sanguínea y otros indicadores de estrés. Pero algunos son críticos de su papel: ven su uso como un signo del bajo estatus que tienen las personas mayores, especialmente los que padecen demencia. A medida que la tecnología mejore, argumenta Sherry Turkle, psicóloga del Massachusetts Institute of Technology, cada vez será más tentador sustituir la presencia humana por la de Paro y los de su tipo. "Paro es el comienzo -dijo-. ¿Y luego qué? ¿Un robot le leerá a tu hijo? ¿Le contarás tus problemas a un robot? ¿Quiénes, entre nosotros, serán suficientes como para merecer la atención de personas?

Link: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1281997&origen=NLCien

"El que duerme más, estudia mejor"

Redacción
BBC Mundo

Un estudio llevado a cabo en Estados Unidos concluye que los estudiantes adolescentes mejorarían significativamente su motivación y su atención si sus clases comenzaran más tarde.

El experimento se llevó a cabo con 200 alumnos de una escuela secundaria a los que se les concedió 30 minutos más de sueño, al retrasar el inicio de la jornada escolar hasta las 08.30 horas.

Después de los cambios, el número de alumnos que decían sentirse infelices o deprimidos descendió un 30%, el de los que experimentaban molestia e irritación cayó un 25% y el de quienes sentían cansancio se redujo un 30%.

En el estudio publicado en la revista Archivos de Pediatría y Medicina Adolescente, los autores abogan por un retraso en los horarios de entrada de los adolescentes a la escuela.

El cambio de horario que los investigadores aplicaron al internado St. George's School, en Rhode Island, en el noreste de EE.UU. ya ha sido experimentado por un reducido número de escuelas del país.

Sueño profundo

Investigaciones previas habían indicado que los ciclos de sueño se retrasan hasta dos horas con la llegada de la adolescencia y que lo ideal es que los estudiantes de esta edad duerman entre nueve y nueve horas y cuarto, según el periodista especializado en ciencia de la BBC Eric Camara.

Los autores del estudio apuntan en la revista que aunque parezca poco tiempo, un retraso de 30 minutos puede tener un gran impacto. Explicaron que los adolescentes están en la fase de sueño más profundo al amanecer, justo en el momento en que se levantan para ir a clase.

Interrumpir el sueño en ese momento les causa somnolencia durante horas, en especial si se tiene en cuenta que también tienen problemas para dormir antes de las 23.00 horas, señalaron.

Un editorial publicado en la revista afirma que "una cantidad creciente de estudios demuestran que cambiar los horarios de las escuelas de secundaria sería bueno para los adolescentes".

Los autores del estudio reconocen, sin embargo, que aplicar el cambio en los centros escolares tiene la dificultad de compatibilizar el nuevo horario con la jornada laboral de los padres, un problema que no presentaba el internado objeto del experimento.

Link:  http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2010/07/100705_0108_adolescentes_escuela_secundaria_retraso_entrada_fp.shtml

lunes

El bebe puede distinguir entre el bien y el mal

Demuestran que el sentido moral existe desde el comienzo de la vida

Paul Bloom
The New York Times

NUEVA YORK.- Desde Sigmund Freud hasta Jean Piaget y Lawrence Kohlberg, durante mucho tiempo los psicólogos han argumentado que empezamos nuestra vida como animales amorales. Una de las tareas más importantes de la sociedad, y de los padres en particular, es convertir a los bebes en seres civilizados, criaturas sociales que sientan empatía, culpa, vergüenza.

Sin embargo, cada vez existe más evidencia que sugiere que los humanos tenemos un sentido moral rudimentario ya desde el comienzo de nuestras vidas. Con ayuda de experimentos diseñados específicamente se pueden ver destellos de pensamientos, juicios y sentimientos morales, incluso durante el primer año

de vida. Estudiar las habilidades cognitivas de cualquier criatura que no posea el lenguaje es un desafío, pero los bebes humanos presentan una dificultad adicional, porque incluso comparados con ratones o pájaros están limitados en cuanto a su comportamiento: no pueden correr por laberintos o accionar manivelas.

Sin embargo, en la década del 80, los psicólogos empezaron a explorar el conocimiento de los bebes a través de uno de los pocos comportamientos que pueden controlar: el movimiento de sus ojos. Al igual que los adultos, cuando los bebes ven algo que encuentran interesante o sorprendente tienden a mirarlo durante más tiempo que a algo aburrido o esperado. Se puede usar el "tiempo de mirada" como un indicio rudimentario pero fidedigno de lo que captura la atención de los bebes: lo que los sorprende o les gusta.

Con "software" incorporado

A través de los años existieron experimentos que probaron que los bebes poseen conocimientos ingenuos acerca de la física, la matemática y la psicología. Por ejemplo, los psicólogos saben desde hace tiempo que incluso los más jóvenes sujetos tratan a las personas de manera diferente que a los objetos inanimados; esperan respuesta: si un objeto móvil se detiene, ellos pierden el interés; si el rostro de una persona se inmoviliza, se afligen.

Si los bebes entienden tanto acerca de los objetos y las personas desde tan temprano, ¿por qué parecen tan ignorantes e indefensos? ¿Por qué no utilizan activamente sus conocimientos? Una respuesta es que estas capacidades son los equivalentes psicológicos de rasgos físicos tales como los testículos o los ovarios, que se forman en la infancia y después quedan inutilizados durante años. Otra posibilidad es que los bebes usen sus conocimientos a partir del primer momento no para actuar, sino para aprender. La ciencia cognitiva sabe que una cabeza vacía no aprende nada: un sistema que es capaz de absorber rápidamente información necesita tener algún tipo de comprensión anterior para saber a qué prestar atención y qué generalizaciones hacer. Entonces, los bebes son inteligentes desde el comienzo, y eso les permite llegar a ser aún más inteligentes.

Mientras las leyes y verdades de la física y la psicología son universales, la existencia de que existe un código moral universal es una afirmación altamente controvertida. Hay una amplia variación entre las diferentes sociedades. Sin embargo, todos y en todo lugar tenemos algún sentido de lo que está bien y lo que está mal. No existe una sociedad en la que no haya alguna noción de justicia, que no ponga un valor positivo a la lealtad y la bondad, que no distinga entre actos de crueldad y equivocaciones inocentes. Estos conceptos universales tienen sentido evolutivo. Ya que la selección natural funciona, al menos en parte, a nivel genético: es lógico ser instintivamente buenos con nuestros congéneres, ya que el hecho de que sobrevivan ayuda a promover nuestros genes. Además, a veces es necesario trabajar en grupo con otros humanos, lo que significa que la capacidad de juzgar la bondad o la maldad de otros individuos tendría que hacer sido un rasgo adaptativo. Todas éstas son razones para considerar algunos conceptos morales básicos como innatos.

Origen evolutivo

Además, los científicos saben que ciertos sentimientos e impulsos de compasión aparecen temprano en el desarrollo humano.

Parece haber algo evolutivamente antiguo en nuestras muestras de empatía, que serán las bases de nuestros sistemas morales. Para que exista un sistema moral genuino, primero tienen que importarnos algunas cosas, y lo que vemos en los bebes es el desarrollo de esta capacidad de que nos importen ciertas cosas.

Comencé a investigar junto a mi colega y esposa Karen Wynn, y Kiley Hamlin, del Laboratorio de Cognición Infantil de la Universidad de Yale, qué pensaban los bebes de dos acciones en particular: ayudar e impedir. En uno de nuestros primeros estudios de evaluación moral usamos objetos geométricos reales con caras de personas, manipulados como títeres, que ayudaban o entorpecían: un cuadrado amarillo ayudaría a un círculo a subir un monte; un triángulo rojo lo empujaría por la ladera. Después de ver la escena, el investigador disponía a ambos personajes en una bandeja y se los mostraba al niño. Encontramos que bebes de 6 y 10 meses preferían con mucho al que ayudaba.

Para evitar las preferencias personales -¿y si a algunos bebes les gusta el color rojo o prefieren los cuadrados?- se varió el uso de colores y formas con respecto al papel que jugaban en la historia. Además, para evitar que los adultos predispusieran a los pequeños inconscientemente, el ayudante que sostenía la bandeja no sabía cuál era el personaje bueno y cuál el malo, y se les pidió a los padres que cerraran sus ojos en el momento de la elección.

¿Estos resultados significaban que los bebes actuaban de esa manera porque los atraía el individuo que ayudaba o porque les repelía el que no ayudaba, o era por ambas razones? Para estudiar este punto introdujimos un personaje neutral, y encontramos que, dada la opción, los niños preferían al "bueno" por sobre el neutral, y a éste por sobre el "malo". Esto indica que ambas inclinaciones están en juego: son atraídos por el primero y sentían rechazo frente a los últimos.

Fundamentos morales

Esto no significa necesariamente que los bebes conceptualizaran al personaje que ayudaba al protagonista como bueno y al otro como malo, pero sus preferencias respondieron a los comportamientos que los adultos describirían como bueno o decente, y malo o cruel.

Realizamos una serie de estudios manteniendo el formato básico del test, pero cambiando las acciones, con resultados similares. Esto sugiere que los bebes que estudiamos tenían una apreciación general de comportamientos buenos y malos, y ésta estaba presente en una variedad de acciones.

En uno de los estudios sobre el premio y el castigo, a pesar de preferir en general a los personajes buenos, los bebes tendían a elegir a los personajes malos cuando éstos castigaban malos comportamientos.

Probablemente los bebes no tengan acceso consciente a nociones morales, no tengan idea de cuándo ciertos actos son buenos o malos. Responden de manera visceral. De hecho, no actúan como jueces imparciales: tienden a sonreír y batir sus palmas durante buenos eventos, y a fruncir el seño y sacudir sus cabezas durante los momentos malos.

Nuestro sentido de la moral inicial parece estar sesgado hacia los iguales a nosotros. Hay muchas investigaciones que muestran que los bebes tienen tres grupos de preferencia: los de tres meses prefieren las caras de la raza que es más familiar; los de 11 meses prefieren a individuos que comparten su gusto acerca de los alimentos y esperan que sean mejores; los de 12 meses prefieren aprender de alguien que hable su propio lenguaje. E incluso hay experimentos que muestran que una vez que se los segrega en grupos diferentes -por ejemplo, utilizar remeras coloreadas- ellos favorecen ansiosamente a individuos de su propio grupo.

La idea básica de cualquier moral adulta es la imparcialidad. Si se nos pide que justifiquemos nuestras acciones y uno explica que actuó de tal manera "porque quería hacerlo", esto será sólo expresión de deseo egoísta. Pero explicaciones como "era mi turno" o "era justo" son potencialmente morales, porque implican que cualquier otro en la misma situación habría actuado igual.

El aspecto de la moral que nos maravilla, su generalidad y universalidad, es producto de la cultura, no de la biología. La moral con la que nacemos es primitiva, no sólo en el sentido obvio de que es incompleta, sino en el más profundo de que cuando los individuos y las sociedades aspiran a una moral sólida -que permita considerar equitativamente a todos los seres capaces de razón y sufrimiento- la edifican sobre la base que los chicos traen desde el comienzo.

La moral es, entonces, una síntesis de lo biológico y lo cultural, de lo innato, lo descubierto y lo inventado. De modo que todo indica que los bebes poseen fundamentos morales: la capacidad y voluntad de juzgar las acciones de otros, algún sentido de la justicia y respuestas viscerales frente al altruismo y la maldad.

Link: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1281769&origen=NLCien